Hay otros caminos mejores

El estrés puede ser positivo o negativo, pero en realidad, es inevitable. Un factor importante es como tu percibes el estrés, y cómo estás habilitado para enfrentarlo.  La respuesta al estrés está mediada por glucocortisoides, incluído el cortisol.   Desde luego influirá tu genética,  pero también será muy importante el estado de tus ovarios y de tu tiróides, y el buen nivel nutricional que tenga tu cuerpo.   Cuando lo que comemos tiene una buena densidad nutricional, el cuerpo está equipado para enfrentar mejor el estrés.  Un cuerpo mal alimentado, se siente en emergencia.

Por lo mismo come bien, en lugar de comer poco.  Ese es un gran error, en el que solemos caer cuando deseamos bajar de peso.

El cortisol, considerado la hormona del estrés por excelencia, no parecería ser una hormona tan bien entendida, debido a su complejidad.  La situación es que el estrés puede elevarlo, pero en ciertos momentos, cuando el estrés es continuo, las consecuencias son que no se queda sólo elevado, sino que fluctúa, es decir que aumenta y disminuye, en el trascurso de un mismo día.  Por lo que podemos tener problemas de esceso o deficiencia de cortisol.

Si no atendemos los efectos del estrés, eventualmente nuestras glándulas suprarenales se verán afectadas, y esto no es tomado suficientemente en cuenta, por algunos médicos.

Algunos efectos nocivos de las alteraciones en nuestros niveles de cortisol son:  hambre constante y deseos de satisfacer antojos permanentemente, problemas de digestión, alteraciones en la presión arterial, alteraciones en los patrones de dormir, cansancio físico.

Como mencionamos anteriormente, el cortisol es un glucocorticoide, por lo que contribuye a la elevación de la glucosa, cuyos excedentes van a almacenarse en el hígado.

En nuestra apariencia física, vemos esos kilos de mas que con gran frecuencia aparecen alrededor de la cintura, cuando se crea un círculo vicioso de estrés y ansiedad que nos lleva a consumir mas azúcar y carbohidratos.

Por lo tanto, quizás sea mas importante empezar a observar tus niveles de estrés, que sumar a tu vida, la presión de las tan famosas dietas de enero.   Quizás sea mejor iniciar el año con nuevos hábitos que contribuyan a que vivas mas relajada y que tus elecciones de lo que vas a comer estén guiadas por tu sabiduría interior.

Te sugiero lo siguiente:

  • Retoma los buenos hábitos, y si no los tenías, impleméntalos!!!
  • Inicia el día con un té, en lugar de un café.  Puede ser algo que contribuya a depurar el hígado, tal como el de boldo o diente de león, o puede ser gengíbre que apoyará a las vías respiratorias y al sistema digestivo, especialmente durante el clima frío.  A este último, le puedes agregar limón y una buena miel de abeja.
  • Empieza el día con probióticos.
  • Asegúrate de tomar suficiente agua durante el día.  En temporadas de frío, a veces nos cuesta mas trabajo reconocer que tenemos sed.  De preferencia utiliza agua a temperatura ambiente.
  • Incluye en tu desayuno algún buen licuado desintoxicante que contenga, entre otras cosas Chlorella o Spirulina, especialmente, si consumiste pescado durante las vacaciones.
  • Acompaña tu comida y cena con agua caliente, en lugar de fría.  Este te ayudará a digerir mejor.
  • Consume mas verduras y sopas en tu dieta.  No es temporada de ensaladas frías, pero puedes hacer ensaladas tibias con ejotes o betabel, por ejemplo.
  • Tomar te verde durante el día puede ayudar en regular el peso.  No lo consumas en la tarde pues tiene el efecto de la cafeína.
  • Busca el apoyo necesario, de un consultor nutricional, para tener una incluir una buena selección de suplementos que apoyen a tu organismo:  antioxidantes, vitaminas, etc.
  • Tómate un período de al menos una hora sin electrónicos, antes de acostarte para fomentar un sueño mas profundo y reparador.
  • Realiza respiraciones diafragmáticas.
  • Si haces ejercicio, selecciona ejercicios menos agotadores y mas eficientes.
  • Incluye la práctica de yoga en tu vida.
  • Realiza prácticas específicas de relajación, tales como Yoga Nidra.
  • Establécete en una práctica de meditación.
  • Toma espacio para un buen baño de tina, al que puedes agregarle una taza de bicarbonato y una de sales Epson para eliminar toxinas desde la piel.
  • Toma un pedazo de chocolate obscuro al día, es placentero y muy apetecible en tiempos de frío.

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